“Itzalaren eragina” Aurkakotasunaren ezeztatzea

Qué es el efecto de la sombra?

 

La negación de lo que somos o “El efecto de la sombra” trata sobre nuestras polaridades, aquello que también forma parte de nosotros, y sin embargo, lo rechazamos; pretendiendo aislarlo, ocultarlo y extinguirlo.

En la sombra dejamos aquellos pensamientos, experiencias, emociones e impulsos que nos disgustan, creyendo que no forman parte de nosotros, que es algo ajeno, y no nos identifica. Aparecen en muchas circunstancias de nuestras vidas, y al no gustarnos queremos que los demás no se den cuenta de que podemos ser así, también queremos nosotros mismos no darnos cuenta. Y todo esto vamos desechándolo hacia nuestro inconsciente.

En nuestro ideal de personalidad, a como nos han dicho que hay que comportarse y cómo debemos de ser, sacamos a relucir todo el repertorio creyéndonos que esa es nuestra identidad y nuestra personalidad inamovible. No obstante somos mucho más que eso, hay circunstancias que requieren de flexibilidad, adaptación y comportamientos que no hemos puesto en práctica. Aprendemos a lo largo de nuestra vida mucho tipo de conductas, y muchas de las que adquirimos y hemos aprendido intentamos rechazarlas, diciendo: “Yo no soy así”.

Rechazando parte de lo que somos, creamos una máscara, un personaje con el cual queremos sentirnos identificados, y lo hacemos de forma rígida; es la imagen que queremos dar a los demás y a nosotros mismos. Lo censuramos y apartamos creyendo que así desaparecerá, pero nuestra naturaleza no funciona así, ya que lejos de que desaparezca lo estamos alimentando, dándole más poder e importancia.

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  • Manifestaciones

Reprimir tiene unas consecuencias, se manifiestan a nivel corporal provocando ansiedad, estrés y disminuyendo la fortaleza de nuestro sistema inmune, lo cual facilita la aparición de enfermedades; y a nivel conductual mediante conductas inadecuadas que cargamos contra nosotros mismos y contra los demás, un ejemplo de ello son las proyecciones, que nos sirven para hacer responsables a los demás de lo que nos ocurre a nosotros mismos, todo esto por supuesto sin conciencia alguna de ello, rechazamos en los demás lo que no estamos dispuestos a ver como algo nuestro; lo que genera un malestar continuo en nuestras relaciones personales.

  • Aceptación

Aceptar nuestra sombra incluye permitir nuestra naturaleza, siendo más auténticos. Todas las cualidades que vemos en los demás forman parte también de nuestro repertorio, por mucho que cueste aceptarlo es importante que nos demos cuenta de que si somos una cosa también somos la otra, puesto que está así configurado en la naturaleza: el día no existiría sin la noche, ni la alegría sin la tristeza; al igual que tampoco existiría el amor sin el odio, ni conoceríamos lo que es ser valiente si no existiese el miedo. Una vez que nos reconciliemos con todo lo que somos, podremos asumir que todas las partes nos sirven; tanto para regularlas y gozarlas ampliando nuestra estrechez, como para recurrir a ellas en las diversas circunstancias opuestas a las que nos lleva la vida continuamente.